Desde Marrakech, el nuevo presidente de Interpol promete reforzar aún más la cooperación en materia de seguridad con Marruecos
El nuevo presidente de la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL), Lucas Philippe, prometió desde Marrakech reforzar aún más la cooperación en materia de seguridad con Marruecos.
«La colaboración con Marruecos no está por inventarse, sino que debe hacerse vivir aún más”, declaró a la prensa Lucas Philippe, elegido al frente de la organización el jueves durante la 93.ª Asamblea General de Interpol, poniendo de relieve los valores de respeto, de trabajo y de inteligencia colectiva que fundan la relación con el Reino.
“¡Podrán contar conmigo para dar relieve a esta cooperación!”, aseguró, celebrando poder “festejar en Marruecos” las ideas y los valores de Interpol.
Por otra parte, el nuevo presidente se comprometió a preservar el legado de Interpol y a trabajar por mantener el impulso necesario para alcanzar los objetivos comunes, a través de un plan “pragmático y realizable”.
Se trata, según él, de transformar las ideas en acciones “concretas y tangibles” y afirma que velará para que las voces de todos los continentes sean escuchadas en el seno de la organización.
Lucas Philippe, quien sucede en este puesto Ahmed Naser Al-Raisi, de los Emiratos Árabes Unidos, cuyo mandato llegó a su fin, obtuvo 84 votos, es decir, el 51,2 % de los votos emitidos durante la votación en la Asamblea General en Marrakech (24-27 de noviembre).
El presidente de Interpol y los demás miembros del Comité Ejecutivo son elegidos por la Asamblea General siguiendo el principio «un país, un voto», según el cual cada voto tiene el mismo peso.
Como presidente, el papel de Lucas Philippe durante su mandato consistirá, en particular, en presidir las reuniones del Comité Ejecutivo, que supervisa la aplicación de las decisiones tomadas en la Asamblea General.
El rol del Presidente, cuya función se ejerce a tiempo parcial y no es remunerada, consiste en presidir cada año la Asamblea General y las tres sesiones del Comité Ejecutivo.
El estatuto de INTERPOL exige que el presidente vele por que las actividades de la Organización se ajusten a las decisiones tomadas por la Asamblea General y el Comité Ejecutivo, y que mantenga, en la medida de lo posible, una relación directa y constante con el Secretario General de la Organización.

