Sociedad

El arte se moviliza por la educación en el Alto Atlas: un centenar de artistas participan en una residencia solidaria en Aghbalou

La creatividad artística y la solidaridad se dieron cita del 12 al 14 de junio en el Complejo Pedagógico Rural de Aghbalou, en el valle de Ourika (provincia de Al Haouz), donde cerca de un centenar de artistas plásticos participaron en una residencia artística destinada a apoyar la reconstrucción de este importante centro educativo del Alto Atlas marroquí.

La iniciativa, impulsada por la Asociación Avenir Toubkal, busca recaudar fondos para la rehabilitación integral del complejo escolar, que cada año acoge a unos 1.600 alumnos procedentes de aldeas de montaña de difícil acceso.

Fundado en 1999 bajo el Alto Patrocinio de Su Majestad el Rey Mohammed VI y abierto en 2003, el Complejo Pedagógico Rural de Aghbalou se ha convertido en un referente educativo para numerosas familias de la región. Gracias a sus servicios de internado, restauración y apoyo pedagógico, ofrece oportunidades educativas a estudiantes que, en muchos casos, deben recorrer largas distancias para acceder a la enseñanza.

Tras más de veinte años de funcionamiento continuo, las instalaciones requieren una profunda renovación. El proyecto de reconstrucción, valorado en 7,5 millones de dirhams, cuenta con el apoyo de la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano (INDH).

Para contribuir a su financiación, los artistas participantes donaron obras originales —entre pinturas, dibujos y acuarelas— que formarán parte de una colección solidaria destinada a ser adquirida por una fundación. Los fondos obtenidos se destinarán directamente a las obras de rehabilitación del complejo.

La iniciativa ha sido promovida por Abdelaaziz Bouifraden, presidente fundador de la Asociación Avenir Toubkal y natural del pueblo de Ilkri, en el Alto Atlas. Con una amplia trayectoria profesional en el ámbito empresarial y de la comunicación, Bouifraden mantiene un firme compromiso con el desarrollo de su región de origen.

La residencia artística contó además con la coordinación de la artista Fatna Chanane, presidenta de honor de la asociación franco-marroquí CÉSAME, quien logró movilizar a cerca de cien artistas unidos por una misma causa: mejorar las condiciones educativas de los jóvenes del mundo rural.

Más allá de su dimensión cultural, esta iniciativa pone de relieve el papel que puede desempeñar el arte como herramienta de transformación social, desarrollo humano y solidaridad, convirtiendo cada obra creada en una contribución tangible al futuro de cientos de estudiantes del Alto Atlas marroquí.

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