Brahim Ould Errachid: La Resolución 2797 confirma la legitimidad histórica y política de Marruecos en su Sahara Marroquí
Coincidiendo con el quincuagésimo aniversario de la Marcha Verde y en un momento en que la cuestión del Sahara marroquí vive una nueva dinámica internacional tras la adopción de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU,» El Periódico Marroquí «dialoga con Brahim Ould Errachid, joven saharaui originario de las provincias del sur del Reino y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del Partido de l’Istiqlal (PI).
Su figura no surge de la casualidad ni del contexto político reciente. Formado en el seno de una familia con una profunda tradición de compromiso nacional, Brahim creció en un ambiente donde los debates sobre la identidad, la historia y el futuro del Sahara eran parte de la vida cotidiana. Esa educación lo moldeó como un defensor sólido y razonado de la causa nacional, combinando la convicción patriótica con un conocimiento histórico y geopolítico de gran rigor.
Desde esa experiencia, Ould Errachid comparte su visión sobre el significado de la Marcha Verde, el valor de la reciente resolución de Naciones Unidas, la propuesta de autonomía y el papel de las nuevas generaciones en la defensa de la unidad territorial del Reino.

Este año se celebra el quincuagésimo aniversario de la Marcha Verde, un hito histórico para Marruecos. Esta conmemoración adquiere un carácter especial tras la adopción de la histórica Resolución 2797 de las Naciones Unidas sobre el Sahara. ¿Cuál es su mensaje con motivo de esta ocasión?
El quincuagésimo aniversario de la Marcha Verde no es simplemente un acontecimiento histórico que celebramos, sino un encuentro con la memoria nacional, un momento en el que todos nos unimos bajo un solo líder para recuperar parte de nuestra patria en paz, sin disparar ni una sola bala. Esta ocasión coincide hoy con la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que reafirma ante la comunidad internacional la legitimidad de Marruecos y la realidad y aplicabilidad de su visión, respetando la lógica de la historia, la geografía y la legalidad. Nuestro mensaje hoy es el mismo que transmitieron nuestros antepasados: el Sahara en su Marruecos y Marruecos en su Sahara, y la voluntad de la nación es invencible.
En su opinión, ¿cuáles son las huellas duraderas que ha dejado la Marcha Verde en la mente de los habitantes del sur del Reino y de los marroquíes en general?
La Marcha Verde despertó en los corazones del sur un sentimiento profundo de pertenencia a una patria unificada, que ninguna frontera artificial ni propaganda de los adversarios puede fragmentar. Esta marcha convirtió al Sahara en una causa del pueblo y no solo de un Estado, y quienes han vivido en El Aaiún, Dajla o Smara saben que el espíritu de la Marcha sigue latiendo en las calles, en los nuevos puertos, aeropuertos, carreteras y en los proyectos que transforman la realidad día tras día.
¿Cómo recibieron la Resolución 2797 de las Naciones Unidas, que refuerza la legitimidad de Marruecos en el Sahara y respalda la propuesta de autonomía?
La Resolución 2797 no fue solo un documento de Naciones Unidas, sino un reconocimiento internacional claro de que Marruecos sostiene las llaves de la solución y que el proyecto de autonomía es la única opción realista. Así cayeron todos los espejismos que ciertas partes intentaron promover durante décadas. Hoy el mundo trata a Marruecos como un socio sólido, respetable y capaz. El mensaje ha llegado a quien debía llegar: las páginas cambian, la verdad prevalece, y el Sahara es y seguirá siendo marroquí.
¿Podría presentarnos, para nuestros seguidores, los aspectos principales de la propuesta de plan de autonomía para el Sahara y cómo Marruecos planea implementarla en los próximos días?
La propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 constituye una iniciativa soberana integral, reconocida internacionalmente como una solución realista, seria y creíble, ofreciendo un modelo avanzado de gobernanza local dentro de la unidad del Estado. Permite que los habitantes de las provincias del sur gestionen sus asuntos mediante instituciones locales ejecutivas, legislativas y judiciales, transfiriendo amplias competencias a órganos democráticamente elegidos, bajo la supervisión de las instituciones nacionales para garantizar el respeto de la ley y la buena gestión.
Cabe destacar que Marruecos permanece firme en los pilares de su soberanía inalienable: la bandera nacional, el himno oficial, la moneda, así como las prerrogativas constitucionales de Su Majestad el Rey, en su calidad de Jefe de Estado y Comendador de los Creyentes, garantizando la unidad de la estructura de seguridad, defensa y relaciones exteriores del Reino.
¿Cuáles son los pasos más importantes que deben realizarse para que este plan sea completamente efectivo?
Marruecos se compromete a implementar este proyecto de manera responsable, gradual y participativa, considerando las particularidades de la región y las aspiraciones de sus habitantes. La plena efectividad de este plan depende de la voluntad de las otras partes de involucrarse seriamente en el proceso político. Marruecos ha presentado su propuesta como una solución definitiva y viable, respaldada por un reconocimiento internacional y una resolución de la ONU decisiva.
Cada paso institucional u organizativo futuro —incluyendo el desarrollo de estructuras, la ampliación de competencias o la aplicación práctica de los mecanismos de autonomía— estará condicionado por los resultados de las negociaciones y la evolución del proceso internacional, pues Marruecos aborda este asunto con un espíritu de responsabilidad y con la finalidad de construir una solución duradera que respete la legalidad internacional y garantice la estabilidad regional.
¿Cuál es el papel de la cooperación internacional y africana, y su impacto en el desarrollo del sur de Marruecos? ¿Cómo pueden estas asociaciones reforzar los proyectos en la región y apoyar su integración económica en el continente?
La cooperación internacional, especialmente africana, constituye un elemento central para fortalecer el desarrollo regional. Marruecos busca convertir las provincias del sur en una plataforma económica que conecte el norte de África con su interior costero y desértico, mediante proyectos estratégicos como el puerto de Dajla, las carreteras y zonas logísticas. Estas asociaciones permiten reforzar la competitividad regional, fomentar la inversión y consolidar la integración económica de la región en el continente.
¿Podría hablar sobre cómo los proyectos lanzados por Su Majestad el Rey Mohamed VI han contribuido al desarrollo y bienestar de los habitantes de la región?
Los proyectos impulsados por Su Majestad el Rey Mohamed VI en las provincias del sur, especialmente el modelo de desarrollo de estas regiones, han contribuido de manera tangible a mejorar las condiciones de vida, estimular la inversión, desarrollar la infraestructura y crear nuevas oportunidades económicas. Estos proyectos reflejan una visión a largo plazo que sitúa al ser humano en el centro del desarrollo y promueve la integración nacional y regional con un espíritu de responsabilidad y oportunidades equilibradas.
¿Cuál es el mensaje que desea transmitir a las nuevas generaciones marroquíes respecto a este tema?
Mi mensaje a las nuevas generaciones es claro: ustedes son hijos de una patria firme que no negocia su tierra ni retrocede ante los desafíos. Las formas de defensa pueden variar hoy respecto a ayer, pero el principio permanece: la unidad territorial no es objeto de debate ni negociación. Su deber es conocer su historia y portar la antorcha como lo hicieron quienes les precedieron. Marruecos lo construyen sus hijos, y el Sahara forma parte de su futuro así como lo fue de su historia.

Las palabras de Brahim Ould Errachid reflejan el compromiso de una generación que defiende la integridad territorial de Marruecos con argumentos sólidos y una visión moderna. Su discurso combina memoria y futuro, convicción y diplomacia, reafirmando que el Sahara marroquí no es solo una cuestión política, sino también una causa nacional enraizada en la historia y proyectada hacia el desarrollo y la estabilidad del Reino.
En un momento de reafirmación internacional de la soberanía marroquí, voces jóvenes como la suya encarnan la continuidad de un compromiso que trasciende generaciones: un Marruecos unido, fuerte y abierto al futuro.

