ONU: El Frente Polisario Insiste en una narrativa desconectada de la realidad
Por : Pedro Ignacio Altamirano
Que la banda armada del Polisario ha vivido siempre en una realidad paralela, de espaldas a una verdad que jamás quiso acepta es conocido, pero lo escuchado hoy durante el panel informativo que ha organizado la banda durante la 61 sesión de Derechos Humanos en ONU Ginebra, supera lo racional, para convertirse en manipulación y mentiras que rozan lo patológico.
Lo peor no ha sido las mentiras ya conocidas y que no por mucho que la repitan se convertirán en verdad, sino lo que más me ha dolido como ser humano, es escuchar por parte de algunos españoles, que vergüenza ajena, afiliados a las extrema y totalitaria izquierda, comparar el Sáhara con Gaza. Esa comparación, que utiliza las víctimas de una tragedia con la realidad de prosperidad y desarrollo del Sáhara marroquí, es de tal indignidad, de tal inhumanidad, que, por si sola, ya es suficiente como para no ser digna de ser escuchada en la sede de los Derechos Humanos. No hay nada más inhumano que usar víctimas para la utilización política de una banda armada.
Del mismo modo, la falta de realidad es ya patológica. Hablan de torturas, cuando los únicos que torturan son los miembros de la banda armada; hablan de violación de derechos, cuando los únicos que vulneran todas y cada una de las cartas de derechos son ellos; hablar de manipulación, de utilización de personas y de comprar voluntades, cuando ellos son los verdaderos maestros de la manipulación, hay que tener tragaderas para escuchar tanta mentira y manipulación.
Se les olvida, no comentan o niegan el uso de niños para la guerra, de niñas para la explotación sexual, secuestros, violaciones de mujeres casadas mientras sus maridos son torturados hasta la muerte en el desierto, esas cosas las niegan. Pero la realidad la cuentan las madres de acogidas en España bajo el paraguas de Vacaciones en Paz. Madres manipuladas, engañadas y expoliadas en lo económico para, llegado el momento, secuestrar, que no se pude llamar con otro nombre, a sus hijos saharauis adoptivos.
No puedo y disculpen, permanecer callado tras oír tal cantidad de mentiras y manipulaciones por parte de, repito, una banda armada, que mantiene secuestrado, durante décadas a miles de saharauis para el beneficio económico de una cúpula militar.
Salgan de ese sueño irreal, el Sáhara fue, es y será siempre marroquí, porque así lo determinan los jefes de tribus bajo juramento, a través de la historia, a sultanes y reyes de Marruecos.
Sepan retirarse y dejen salir de los campos a los que quieren volver a su país, Marruecos, y a sus pueblos en las provincias del sur, reunirse con su familia y prosperar en paz bajo una amplia autonomía, cada vez más reconocida y apoyada por la comunidad internacional. Dejen de caminar de forma paralela, de mentir, manipular, torturar, violar derechos y acepten la realidad. Caminen en paz.
Ah, por si acaso. Si miento que me denuncien en los tribunales si tienen valor, porque durante años pasaran víctimas de la banda certificando mis palabras, quizás por ello, nunca se atrevan.

