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La Muerte del franquismo en el expediente del Sáhara Marroqui

Por Machij El Karkri

No cabe duda de que la reunión celebrada en la embajada de Estados Unidos en Madrid, bajo supervisión estadounidense y de Naciones Unidas, y con la presencia de todas las partes implicadas (Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario), marca el punto final de una idea que comenzó a gestarse a finales de los años sesenta: la concepción franquista del Sáhara.

El segundo encuentro de Madrid, tras el celebrado el 14 de noviembre de 1975 —fecha en la que se firmaron los Acuerdos de Madrid inmediatamente después de la Marcha Verde— puso fin a la presencia española en el territorio y dividió la administración entre Marruecos y Mauritania. Desde 1976, España mantuvo la gestión del espacio aéreo a través de la empresa pública de navegación aérea desde las Islas Canarias.

¿Cómo intentó el general Franco prolongar el colonialismo español en el Sáhara marroquí?

Tras la independencia de Marruecos y su determinación de completar su integridad territorial, mientras continuaban las operaciones del Ejército de Liberación en el sur, el general Franco promulgó la Ley de 10 de enero de 1958. Esta norma reorganizaba el territorio y convertía el Sáhara en la provincia española número 53, considerándolo parte integrante de la península ibérica, en lugar de reconocer su verdadero estatus jurídico como territorio colonial o bajo régimen de protección.

Dicha ley permitió a los habitantes acceder a la nacionalidad española y a la representación en las Cortes, mecanismos orientados a integrar el territorio en la España metropolitana. En 1961, con la Ley 8/1961 de 19 de abril, se equiparó administrativamente el Sáhara al resto de las provincias españolas. Sin embargo, Naciones Unidas continuó considerándolo un territorio no autónomo, mientras Marruecos mantenía su reivindicación histórica.

El franquismo y la construcción del “pueblo saharaui”

La literatura colonial española desempeñó un papel central en la construcción del concepto del llamado “pueblo saharaui”, diferenciándolo del resto de Marruecos. La revista África, publicada desde 1942 por el Instituto de Estudios Africanos en Madrid, fue uno de los principales instrumentos intelectuales del régimen franquista en sus colonias (Marruecos y Guinea).

A través de estudios antropológicos y políticos, promovió la idea de que el Sáhara constituía una entidad separada, diferenciando a las tribus saharianas del resto de la población marroquí.

El escritor marroquí Rahal Boubrik, en su obra La cuestión del Sáhara: Orígenes de una invención colonial (1884–1975), describe el proceso de invención de un territorio separado y posteriormente la construcción del término “pueblo saharaui”, con el objetivo de fundamentar la creación de una entidad estatal vinculada a los intereses españoles en el contexto del fin del colonialismo.

Los pasos del franquismo hacia la creación de un Estado en el Sáhara

Durante los años sesenta, ante la presión marroquí y de Naciones Unidas, el régimen franquista comenzó a explorar la creación de una entidad que protegiera sus intereses económicos y estratégicos. Entre las medidas adoptadas destacaron:

  • El fomento de una identidad saharaui diferenciada.
  • El intento de crear partidos políticos en el territorio.
  • La implicación de jefes tribales en estructuras políticas.

En 1974 se creó el Partido de Unión Nacional Saharaui (PUNS) como alternativa política negociable. Tras la Marcha Verde y el cambio de escenario político, España abandonó esta estrategia. El partido terminó disolviéndose en el Congreso de Ain Bentili, en el norte de Mauritania, y sus dirigentes se dividieron entre quienes apoyaron la marroquinidad del Sáhara y quienes optaron por el separatismo uniéndose al Polisario.

El proyecto español de referéndum

En 1974, bajo presión internacional y ante el aumento de las reivindicaciones marroquíes, España intentó organizar un referéndum en el territorio para dotar de legitimidad internacional a una solución que preservara sus intereses. Sin embargo, la firme oposición de Marruecos y la remisión del caso al Tribunal Internacional de Justicia frustraron el proyecto.

España también intentó negociar con el Frente Polisario. El entonces ministro de Asuntos Exteriores, Pedro Cortina Mauri, mantuvo un encuentro con El Uali Mustafá Sayed, dirigente del Polisario, aunque los detalles de dicha reunión nunca fueron plenamente divulgados.

De la narrativa franquista a la izquierda política

La muerte de Franco en 1975 coincidió con la recuperación del territorio por Marruecos y la entrada de España en una nueva etapa política. No obstante, el expediente del Sáhara continuó presente en el debate político español durante décadas.

Para algunos sectores, lo ocurrido representó la pérdida de la “España grande”. Para otros, el conflicto se integró en la narrativa antifranquista. Durante medio siglo, el tema ha influido en la política exterior española, ha movilizado asociaciones y sindicatos, ha generado programas de solidaridad —como “Vacaciones en Paz”— y se ha convertido en un elemento relevante en campañas electorales.

En 2022, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó el apoyo de España a la propuesta marroquí de autonomía como base para una solución. A pesar de ello, determinados sectores continuaron reivindicando una revisión histórica del proceso.

La concesión de la nacionalidad española: ¿último capítulo?

La iniciativa para conceder la nacionalidad española a los nacidos en el Sáhara antes del 26 de febrero de 1976 no puede interpretarse únicamente como una medida humanitaria o jurídica. En diciembre de 2025, tras la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, el Parlamento español aprobó una proposición presentada por el partido Sumar para facilitar dicha nacionalidad.

Más allá de su dimensión jurídica, la medida refleja también la persistencia del tema saharaui dentro del equilibrio político interno español.

La resolución 2797 y el cierre de una etapa

Tras la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025, que reafirmó la necesidad de una solución política realista y basada en el compromiso, la reunión celebrada los días 8 y 9 de febrero de 2026 en la embajada de Estados Unidos en Madrid representó un punto de inflexión.

El encuentro, con representaciones de alto nivel de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, bajo patrocinio estadounidense y con presencia del enviado de la ONU, simboliza un cambio de paradigma hacia una solución política basada en el realismo.

En Madrid no murió un cuerpo, sino una narrativa. No se trató únicamente del fin de un episodio histórico, sino del cierre político y cultural de una etapa que comenzó en la era franquista y que durante décadas condicionó el debate español sobre el Sáhara.

Análisis/opinión : Machij El Karkri es analista especializado en cuestiones geopolíticas y relaciones internacionales.

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